RESTAURANTE DE 10

CASTELLDEFELS, ESPAÑA

El estudio de arquitectura ha diseñado un edificio de nueva planta en una parcela ubicada en Castelldefels, pensado para albergar un restaurante de lujo que fusiona la esencia del estilo industrial con un enfoque contemporáneo y sofisticado. Desde el inicio del proyecto, se apostó por una arquitectura sobria, elegante y de fuerte presencia visual, que dialoga con su entorno a través de materiales nobles y soluciones constructivas pensadas al detalle.

El edificio se configura mediante muros de hormigón visto que aportan solidez y textura, combinados con paneles metálicos que introducen un lenguaje más técnico y refinado. La composición juega con los contrastes, tanto de materiales como de luces y sombras, generando una experiencia sensorial rica y envolvente. Los grandes ventanales permiten una conexión directa con el exterior, abriendo el espacio interior hacia la parcela ajardinada y potenciando la entrada de luz natural a lo largo del día.

El estudio de interiorismo de Isabel López Vilalta, en colaboración con ESTUDIOFAAS, ha diseñado un interior para este restaurante que destaca por su elegancia contemporánea, atención al detalle y una cuidada selección de materiales. El proyecto interior se plantea como una continuación del lenguaje arquitectónico del edificio, respetando su estética industrial, pero reinterpretándola desde una mirada cálida, sofisticada y envolvente.

El pavimento de microcemento aporta continuidad visual y una textura sutil que acompaña sin competir con otros elementos. Este acabado, sobrio y resistente, refuerza la sensación de amplitud y pureza espacial. En contraste, los revestimientos de bronce introducen matices metálicos cálidos que aportan profundidad, brillo y un carácter distintivo al conjunto, elevando la experiencia sensorial de los comensales.

Uno de los elementos más destacados del interiorismo son los techos de madera colocados en espiga, un gesto artesanal que suma sofisticación, dinamismo visual y una calidez innegable al espacio. Este recurso, junto a una cuidada iluminación indirecta, genera una atmósfera acogedora y refinada que invita a la permanencia.

Uno de los elementos más distintivos del proyecto son las celosías de fachada diseñadas a medida, concebidas no solo como recurso estético, sino también funcional. Estas estructuras metálicas filtran la luz y las vistas, creando una sensación de transparencia y dinamismo que transforma la percepción del edificio a lo largo del día. Además, enmarcan delicadamente las jardineras del perímetro, reforzando la relación entre arquitectura y paisaje. El resultado es un espacio de gran carácter, donde el lujo se expresa desde la pureza de los materiales y la precisión del diseño.

El restaurante no solo ofrece una experiencia gastronómica de alto nivel, sino que lo hace en un entorno que celebra la calidad, el diseño y la armonía entre materiales industriales y nobles. Un espacio contemporáneo, atemporal y con identidad propia, donde la arquitectura interior enriquece la vivencia de cada visita.