El estudio de arquitectura ha diseñado un edificio de nueva planta en una parcela ubicada en Castelldefels, pensado para albergar un restaurante de lujo que fusiona la esencia del estilo industrial con un enfoque contemporáneo y sofisticado. Desde el inicio del proyecto, se apostó por una arquitectura sobria, elegante y de fuerte presencia visual, que dialoga con su entorno a través de materiales nobles y soluciones constructivas pensadas al detalle.
El edificio se configura mediante muros de hormigón visto que aportan solidez y textura, combinados con paneles metálicos que introducen un lenguaje más técnico y refinado. La composición juega con los contrastes, tanto de materiales como de luces y sombras, generando una experiencia sensorial rica y envolvente. Los grandes ventanales permiten una conexión directa con el exterior, abriendo el espacio interior hacia la parcela ajardinada y potenciando la entrada de luz natural a lo largo del día.