WELLNESS CENTER

BAQUEIRA, ESPAÑA

REFUGIO SENSORIAL EN LA NIEVE

Ubicado en el corazón del Valle de Arán, este spa en Baqueira se erige como un santuario de bienestar que dialoga de forma sutil con el paisaje montañoso que lo envuelve. Concebido como una extensión natural del entorno pirenaico, el proyecto apuesta por una arquitectura de líneas limpias y materiales nobles, capaces de fundirse con la atmósfera alpina sin renunciar a la sofisticación.

Este spa no es solo un espacio de relajación, sino una pieza de arquitectura emocional, donde cada decisión proyectual busca amplificar la conexión del usuario con la naturaleza, el silencio y el tiempo suspendido de la alta montaña.

La simetría jugaba un papel importante en este proyecto ya que consigue que los espacios sean armoniosos y visualmente confortables.

El diseño de interiores prioriza la experiencia del cuerpo y la mente a través de un lenguaje cálido y contemporáneo. Los espacios se suceden como una secuencia fluida de experiencias, desde zonas de agua termal hasta cabinas de tratamiento, pasando por salas de relajación y baños de vapor. El uso estratégico de la luz —tanto natural como artificial— potencia las texturas de los materiales y marca el ritmo de los recorridos.

En la zona de aguas, el proyecto alcanza su máxima expresión sensorial a través de una cuidada secuencia de espacios diseñados para la desconexión y el bienestar profundo.
La sauna, ubicado estratégicamente frente a un ventanal panorámico, se convierte en un punto de contemplación y pausa, donde la experiencia térmica se funde con la visual del paisaje nevado.
El hammam se insertan como volumen cálido y cerrado dentro de una envolvente de gresite enmarcando una atmósfera íntima donde el contraste térmico se convierte en un elemento arquitectónico.
Las duchas de sensaciones, concebidas como un recorrido multisensorial, alternan texturas, temperaturas y mediante un juego preciso de iluminación cenital y superficies cerámicas estriadas que dialogan con el agua en movimiento.

El mobiliario, diseñado a medida, responde a una estética depurada y atemporal. Se opta por maderas macizas, piedra pulida y textiles naturales en tonos tierra, generando una atmósfera envolvente y acogedora. La paleta cromática remite al paisaje invernal, con blancos rotos, grises cálidos y acentos oscuros que refuerzan el carácter introspectivo del lugar.